Historia
La historia de la actual Música Primitiva Apolo de Alcoy se inicia en 1798 cuando 10 músicos que dicen estar formados en música "de cuerdas y cantado" acuden al notario para constituir lo que ellos llaman una "Compañía de Música u Orquesta completa de instrumentos de ayre, Platillos, Bombo y Ferrillos" sirvan de arancel y norma, gobernándose por ellos"; lo que hoy diríamos estatutos [Archivo Municipal de Alcoy: Protocolo Notarial de Vicente Morant, 18-03-1798, "Convenio: Joaquín García, José Cantó y otros". Sign. 1188, f. 35º–38v.].
Los dos músicos que encabezan el convenio formalizado en la notaría son Joaquín García y José Cantó, quienes son nombrados directores y maestros de aquella formación en el mismo acto. Con ellos se inician dos linajes musicales alcoyanos ligados a la Primitiva que darán en la segunda mitad del s. XIX sus miembros más conocidos: Enrique José García Muní (Alcoy, 1854 – Valencia, 1894) y Juan Cantón Francés (Alcoy, 1856 – Madrid, 1903), respectivamente. [Ferrando, Jaume Jordi y Àngel Lluís Ferrando (2024): "La primera banda de música de Alcoy (1798)", eWalí, 6: 146-156.
No obstante la fundación formal de 1798, la primera vez que se llama un formación similar a las actuales bandas de música en Alcoy es anterior a la firma del documento notarial, concretamente data de 1791 cuando el Consejo de la Villa de Cocentaina acuerda "que para la Fiesta del Señor San Hipólito que cuesta esta ilustración trompas" [Archivo Histórico Municipal de Cocentaina: Sesión de 14 de julio de 1791. Consejos Municipales, libro 36.]. Seguirán otras actuaciones documentadas fuera de Alcoy, como la participación en las fiestas de Agullent del año 1800.
La que hoy conocemos como Primitiva se incorporó a las Fiestas de Sant Jordi hacia 1817, acompañando a los Moros de Llana, por lo que la filà Llana pasó a ocupar el primer puesto del bando moro.

«En su principio salía con dulzaina y atambores como todas las comparsas de moros pero que por el año diez y siete contrató a la única música que había en la población, es decir á la Primitiva […]
Esta comparsa en su principio prosperó mucho tanto por los individuos que la componían, como por tener banda militar cosa rara en aquellos años, en que la filarmonía no se había estendido como hoy hasta las poblaciones más reducidas, y las músicas de fuera había pocas y costaban mucho dinero. (A l'esquerra, Francisco Cantó Botella (Alcoi, 1811-1886)
[…] y para más lujo de la comparsa, la música vistó el mismo uniforme moro de los individuos, así es que de la última del bando moro, pasó a ocupar el primer puesto. No paró todo aquí, como las demás comparsas carecían de música, las autoridades y la Junta directiva de fiestas, les concedió el derecho, de que en la fantástica y vistosa entrada de moros, entrase el capitán de dicho bando al frente de la de Llana, para mejor lucimiento de éste […]
Por los años treinta y siete al cuarenta, y el divino arte se había propagado mucho por el reino de Valencia y todas las comparsas tenían su correspondiente banda […] derogando ese derecho que ya no tenía razón de ser». [«Origen de las Comparsas: Moros de Llana» Los Domingos de Abril, 4-4-1886, p.8]
La actividad como «banda militar» se combinó desde el inicio con la de capilla y orquesta, ya que en 1819, algunos nobles y ciudadanos contratan a Francisco Bócolo, quien «deberá enseñar a nota a dos niños para que canten de tiple en la música de esta villa; y al mismo tiempo proporcionar y adiestrar de la misma a tres músicos para tocar quartetos…» [Ferrando, Àngel i Torró, Lluís Un mestre de música a l’Alcoi de 1819: Francisco Bocolo. Revista ALCOI, 1997 pgs. 92-93]

Durante el Trienio Liberal 1820-1822, se forma la Milicia Nacional Local, que contará con su propia música marcial, formada por los músicos de la Villa al parecer. Conocida como Banda del Batallón de Milicianos Nacionales, se volverá a documentar después de la Década Ominiosa, en el período 1833-1843, donde encontramos a los hermanos Rafael Cantó y Francisco Cantó, como músico mayor y corneta de caballería respectivamente. (A la izquierda, La Primitiva en 1886 con Rafael Pascual como director)
El padre de éstos, José Cantó –fundador y uno de los primeros directores de 1798– anota en una libreta las funciones de teatro en las que participan seguramente con intención de llevar cuentas y ajustar a los músicos necesarios en cada caso. Al mismo tiempo deja constancia de otras actividades, es el caso de la reseñada el 24 de abril de 1831: "En el tosal musica de Bombo función de Cavalos 90 rs". [Cantó, J. (1848): Libro de las Noticias de Las Comedia que sean Representado desde el año 1825 hasta la Orapresente [sic] (ed. facsímil, 2011, Luis A. Llorens). Alcoy: Llorens Libreros.].
El nombre de Primitiva o Vella lo recibirá a partir de 1842 a raíz de la formación de una nueva banda: la actual Sociedad Musical Nova. Más adelante, hacia 1875 a raíz de la creación del Centro Instructivo Musical Apolo –o simplemente la Sociedad Apolo– la Primitiva tendrá sede estable e iniciará la recopilación de su patrimonio musical en un archivo. El catálogo del archivo musical actualmente recoge más de 5500 registro y es consultable online.

Desde 1875, año fundacional del Centro Instructivo Musical Apolo – creado con la finalidad exclusiva de apoyar el cultivo de la Música – ha sido la banda el núcleo inicial sobre el que se construye todo el entramado de la sociedad.
En 1878 La Primitiva estructura formalmente las tres secciones: Banda, Capilla y Orquesta, al mismo tiempo comienza a utilizar la denominación 'Corporación Musical Primitiva' cayendo en desuso el término 'Música'. (A la izquierda, Portada de la primera marcha árabe «Benixerraix» (1904) (Archivo: CMPrimitiva)
La enseñanza musical era una finalidad de la Sociedad Apolo además de apoyar a la corporación musical y ofrecer a sus asociados la posibilidad de acercarse a la 'música grande' de autores universales mediante arreglos orquestales y música original para banda. De esta tarea han surgido un montón de músicos en todo el tiempo que han venido a agrandar el nombre de la sociedad entre los que cabe mencionar al compositor Amando Blanquer Ponsoda (Alcoy, 1935 – Valencia 2005), quien da nombre a la actual Escuela de Música desde 2001, el percusionista Enrique Llácer «Regolí”, el clarinetista Eduard Terol Botella, miembro de la ECCA-Escuela de Composición y Creación de Alcoy, los percusionistas Juan Ponsoda y Àngel Lluís Ferrando, o más recientemente, el clarinetista Jordi Monllor, el contrabajista Marc Sirera y los cantantes de ámbito lírico Tania Bou y Javier Pérez, entre otros. Igualmente Juan Cantó Francés, José Jordá Valor o Camilo Pérez Laporta formaron parte de esta particular historia.
Asimismo en su seno nació en 1993 el Grupo de Dolçainers y Tabaleters La Cordeta.

Entre los premios y reconocimientos obtenidos por La Primitiva a lo largo de tan dilatada historia se puede citar el primer premio en el certamen del IV Centenario de la Santa Faz de Alicante (1889), con Rafael Pascual como director y el primer premio con Mención de Honor en el Certamen Internacional de Valencia (1996) bajo la dirección de Gregorio Casasempere Gisbert. Ya en el siglo XXI se ha visto a La Primitiva de Alcoy en la Capitanía General de Valencia (2001), Sabadell (2002), Festival de Granada (2005), en los actos del bicentenario del levantamiento del dos de mayo en Madrid (2008), y los de beatificación del Cardenal Sancha en Toledo (2009). Posteriormente, en 2009 organiza con la Universidad Politécnica de Valencia el II Congreso Nacional de Directores de Banda en Alcoy. En 2012, con la Sociedad Musical La Pau de Beneixama, ofrecen conciertos en el ADDA de Alicante y en el Palacio de la Música de Valencia y, con la Coral Sant Jordi de Barcelona, estrena en 2015 Perquè volem!, una selección de piezas del cantautor alcoyano Ovidi Montllor en versión del entonces titular Àngel Lluís. En 2006 es invitada por L'Aliança de Mutxamel a los actos de su 150 aniversario, en 2017 es invitada por la Banda Municipal de Villena en su Festival de Bandas y en 2019 en los actos del centenario de L’Aliança de La Torre de las Maçanes.

La música para la fiesta de moros y cristianos es -como no podía ser de otra forma- un capítulo a tener en cuenta en la historia de la Primitiva. Las primeras composiciones en los distintos géneros festeros: Fagina 1 y Benixerraix de Camilo Pérez Laporta; El Turco, El primer tanto y Mahomet de Juan Cantó; A-Ben Amet de Pérez Verdú y Aleluya de Amando Blanquer, son fruto de la inspiración de músicos de la Vella, por lo que la sociedad se convierte en cuna de la música festera en Alcoi. Posteriormente se ha seguido contribuyendo al género festero desde la Primitiva iniciando los boatos en el último cuarto del siglo XX con trabajos de Gregorio Casasempere, Àngel Lluís Ferrando y Vicent Sanoguera.
Igualmente, y fruto de la amistad entre músicos y socios, surgió en el seno de Apolo la filà Abencerrajes que participó por primera vez en la Fiesta de Sant Jordi de Alcoy en 1904, y estuvo vinculada a la sociedad hasta 2014.
También los primeros registros sonoros de música festera los debemos a La Primitiva que con el LP Ecos del Levante Español bajo la dirección de Fernando de Mora inició en 1960 una larga y afortunada lista de música valenciana para la fiesta, continuando a lo largo de los años e iniciando en los primeros años del siglo XXI la serie Rams de Música con grabaciones en directo de los conciertos del Domingo de Ramos.

El catálogo del archivo de la Corporación Musical Primitiva recoge actualmente poco más de cinco mil registros –muchos de ellos son obras únicas dedicadas a la propia entidad por sus autores–, y que en su conjunto constituye un legado por el que la sociedad que las custodia siente un especial orgullo. Entre los trabajos en los que sus fondos han sido estudiados o recogidos cabe destacar la tesis doctoral de Francisco José Fernández Vicedo (Universidad de Granada – 2010). El clarinete en España: historia y repertorio hasta el siglo XX, i els CD El clarinete romántico español Vol. III con Pedro Rubio y Ana Benavides (Bassus Edicions, 2011), Camins d’Art Musical pel Cor de la Generalitat Valenciana dirigido por Jordi Bernácer (Fundación la Luz de las Imágenes, 2011); y, más recientemente Huellas y memorias (Bassus Ediciones, 2018) con Pedro Rubio, también. (A la izquierda, Foto de familia después del concierto con Àngel Lluís Ferrando y Eduard Terol al frente)
Desde 1990 la institución tiene su sede en «Ca Barxellet» el edificio APOLO, situado en el corazón de la ciudad, actualmente gestionada en solitario por la banda tras el abandono de los socios pertenecientes a la Filà Abencerrajes, lo que provocó la ruptura de la unión social y musical entre ambos y filà en 2014.
En 2022, la Corporación Musical Primitiva inicia el proceso de absorción del CIM Apolo y cambia su nombre a Música Primitiva Apolo d'Alcoi.